Entradas

Querido Papá Noel

Querido Papá Noel,

Pocas cosas hay más personales, que las letras que salen del alma. Esas letras apuntadas en una servilleta de la cafetería de la estación. Las que caen con la fuerza de los dedos a través de un teclado. La letras, que juntas, describen lo que hasta entonces pocos pueden imaginar. Letras que forman historias personales, desde lo más profundo de un ser, para otro. Ahí está la clave. De un ser, a otro.
Juntar una vida con otra, en la misma tinta. Unir lo más primitivo del ser humano, los sentimientos, con lo más básico, la comunicación.
Supongo que querrás que deje de contarte rollos y que te diga que quiero este año, pero tengo que demostrarte todo lo que significa para mi lo que te voy a pedir.
Es tan sincero escribir una canción para otra persona, como fundamental es el hacérselo llegar. Un compás, al ritmo del latido del corazón de quien lo compone, intransferible y directo. La melodía de la letra es un reflejo que potencia los colores de las palabras, marca el tono de…

Cómo escribirle cartas al viento

Imagen
Se nos ha olvidado cómo escribirle al viento cartas.  Se disuelven con el agua y están perdiendo densidad.  En el aire se agolpan las corrientes de grandeza que desprendíamos de niños por cualquier cosa, un gusano, una concha, tu sonrisa... Si, esa era la que daba más risa, por sencilla y de verdad.   No creo en los arrepentimientos aunque viva constantemente de segundas oportunidades. Porque justo antes de hacer algo, sea lo que sea, hay un segundo en el que se es totalmente consciente de cómo y por qué escogemos ese camino. 
Por eso es que a mi se me están olvidando tus matices. Decidido o provocado con tu presencia intangible, como casi siempre ocurre en las primeras veces.  Claro que lo sabía, pero eso ya lo hablamos. 
Porque siempre, esas primeras veces, vamos deprisa, sin medida, hasta el corazón y llevamos en vendavales el sentimiento que se queda sin oxígeno a pesar de estar en medio de un tifón. No es de extrañar que te vaya difuminando entre el día a día y mis horas muertas, que s…

VEN Y PROCURA

Imagen
Ven y procura echarme las garras que yo te quitare las ganas 
de ser prodigio de tu sangre cristiana o musulmana, 

A mi que más me importa el dios que te mueva o las ramas que te arañen. 
Para hacer lo que haces te veo más humano que divino, te veo más sucio que bendecido. 
Por tu piel y por la mía cambia la tinta que nos ha hecho los tatuajes, se altera el viento que la ha cortado en invierno 
y sofocado en verano. 

Por tus labios y por los míos, misma forma y color, pero tu salivas odio y yo pronuncio amor.
By: Kiissy

De punta a punta aquí sentada

Imagen
Aquí sentada pierdo la paciencia queriendo dibujar con mis dedos unas letras que me indiquen el camino, que cierren la maleta. 
Y es que aunque esté a reventar algunos sueños le quedan por guardar. Sin embargo aquí estoy, malgastando espacio y derrochando los latidos en tinta negra de 2,50. 
Estudiando un futuro que es práctico y pragmático, me repito.  A lo que me refiero es al infierno de tener el mundo en tus manos y guardarlo para luego, porque hay obligaciones que ni siquiera me dan dinero pero si no las cumplo me quitan el tiempo, me quitan oro.
Les recrimino a las estrellas que hace mucho que no se mueven para mi y así es, ellas me recuerdan  todas las veces que mentí, que naufragué y  entre sus vértices de punta a punta el infinito exploré.

La vista o el alma

Imagen
Esta noche te quiero hablar suave, bajito, despacio.  Llenar un frasquito de luces que resulten ser sueños.  Dejártelo bajo la almohada, cada noche, para que puedas escogerlos a ellos y  burlar las pesadillas atrapadas en tu pecho. Te quiero hablar con mucha paciencia, calma y comprensión. Te quiero escuchar, entender y respetar Te quiero dar un abrazo si lo necesitas y un consejo si me lo permites. Cómo lámparas post mortuorias, que no sabes si alumbran la vista o el alma.
By: Kiissy

La cuerda, la verja

Por cielo, tierra y mar, me atormentas, me persigues y un nudo tras otro ensangrientas mis manos con tu cuerda. Es que pesa. Por contrapeso y aligerar vienen las arcadas.  Podrían estar llenas de oro y plata, tener diademas y tiaras de rubíes pero no hay ni hojalata.

Y todo por no acabar tus suspiros de carcajadas en llantos, porque después de la tormenta llega la calma, porque el oro se funde pero tú te quemas. Tus dientes, tu cuello y la cuerda.

El odio toma forma y surca los cielos recorre las tierras y zarpa aunque no sea mar abierto, aunque no sea ante mi mirada.